El port de la Selva

El port de la Selva

2 Inmuebles en el Port de la Selva

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Edificio con 2 apartamentos y local comercial...

el Port de la Selva

    • 300 m2
    • 70 m2
    • 6
  • 795.000

Chalet con vistas al mar y el Port de la Selva...

el Port de la Selva

    • 184 m2
    • 733 m2
    • 4
  • 1.500.000

Información sobre El port de la Selva

Rocas desnudas, escasa vegetación, terrazas amontonadas, algunos pinos y olivos, calles polvorosas, casas blancas, mar azúl, barcos pesqueros, redes en la playa: Port de la Selva en julio. Estando siempre en la sombra de Cadaqués, que representa glamour y prestigio de la Costa Brava, Port de la Selva, al otro lado del parque natural Cap de Creus, contrasta a esta imágen por haber conservado su carácter de pequeño pueblo de pesqueros. A pesar del turismo, que comenzó a penetrar en la región a partir de los años 60, un día a finales de julio, a las 10 de la mañana, todavía no hay nadie en las calles. La pequeña playa casi está vacía. El agua en el puerto brilla cristalina en el sol. Podemos contar los peces que pasan. 

Port de la Selva y el encanto del paisaje alrededor atrajeron a escritores, intelectuales y artistas. Aquí se encontraron poetas catalanes como Alexandre Plana, Tomàs Garcès, Josep M. De Sagarra y J.V. Foix. También se podía ver a  García Lorca y Dalí, charlando en el café. Probablemente, el personal entonces estaba de mejor talante.  
Pequeñas casas blancas bordean el puerto y las estrechas calles adoquinadas hacia la iglesia en la colina. La calor del día nos hace caminar en su sombra. Las pocas 
tiendas que hay ofrecen mayormente delikatessen. Los turistas vienen de Francia u otras ciudades catalanas. 

El puerto pesquero de Port de la Selva figura entre los más importantes de la provincia. En la oficina de turismo preguntamos por la vuelta de los pesqueros; deberían volver hacia las cinco de la tarde, cuando empieza la subasta de pez. De esta manera, tenemos suficiente tiempo para hacer una excursión a La Selva de Mar, apróximadamente dos kilómetros de Port de la Selva. 

Antiguamente, Port de la Selva formaba parte del pueblo medieval de La Selva del Mar. Entonces, sólo había algunos cobertizos en la playa, en los cuales los pesqueros tenían su utensilio. Poco a poco, una nueva población crecía alrededor del puerto. En 1725, se construyó la primera iglesia y, en 1787, Carlos III lo hizo independente por decreto. 


La Selva de Mar, debajo del monasterio Sant Pere de Rodes, ha conservado el encanto de tiempos pasados. Anteriormente, se vivía de la cultivación de olivas y vino o de la pesca. En la actualidad, las casas de piedra restauradas sirven de residencia de verano o alojan pequeños restaurantes. 
 

Port de la Selva también es interesante para aficionados al surf. 
La Tramuntana, que suele ser mar adentro, aquí sopla hacia tierra. De esta manera, a distinción de la Bahía de Roses, es más difícil desviarse. No obstante, la bahia de Port de la Selva no es apta para novatos, ya que las ondas suelen ser de dos metros o más cuando sople la Tramuntana.