Costa Brava, Excursion
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Viaje en barca de Llançà a Portbou

Viaje en barca de Llanca a Portbou

Llançà – Portbou

Lo que el viento se llevó

Esta mañana la Tramontana se ha quedado un poco dormido. También en Llançà sólo hay una leve brisa. Y eso que el boletín para hoy nos prometió más viento fuerte, más Tramontana, que va soplando desde hace días. Ahora, las nubes bajan despacio de los Pirineos y flotan, pasando por la plana del Empordà, hacia el Mediterráneo. Una vista asombrosa, los colores del paisaje fenomenal.

Hemos quedado para hacer una excursión en barco de Llançà al Cap de Creus (Cabo de Creus), organizada dentro de las semanas gastronómicas en junio. Se ha propuesto el tema del mundo submarino y sus habitantes en el Cap de Creus. Llegados a Llançà, nos informan de que se pronostica una tempestad, así que van a cambiar nuestra ruta y vamos a salir más tarde en dirección Portbou. Aprovechamos el tiempo libre para tomar un café con leche en el puerto, mirando los barcos pesqueros y los pequeños yates en el muelle.

Paisaje bonito en el marHubo tiempos en que el nivel del Mar Mediterráneo era muy debajo del nivel hoy conocido. Entonces, agua fluvial provocó una fuerte erosión e iba creando el cañón del Cap de Creus, que hoy se encuentra debajo del agua. En las profundidades de estas gargantas viven corales de agua fría. El guía nos explica que el cañón es de especial interés para los pescadores, ya que es un hábitat ideal para muchos tipos de pescado. La manera tradicional es la pesca con palangre. Los palangres de fondo, de varios centenares de metros, reposan sobre el lecho marino, unidos numerosos anzuelos en intervalos regulares a una línea principal. Cuando se suben, muchas veces se enganchan en las estructuras finas de los corales, con el resultado de destruirlas. Por esta razón, biólogos marinos consideran crear áreas protegidas donde se encuentran las colonias de corales más importantes.

Ahora nuestro barco de excursión sale a buen paso del puerto de Llançà. El paisaje ribereño está marcado por el agua cristalina de azul ultramarino, las formas fantásticas de la roca, el verde de los pinos y pequeñas playas. Pasamos la Platja de Grifeu, la Cala Canyelles y la Platja de Garbet hasta llegar a Colera, siempre en dirección a Portbou.
Pocos pro­­yectos de construcción nueva molestan el idilio. En el agua, podemos vislumbrar rocas de muchos colores, peces pequeños y
erizos de mar. El agua cristalina invita a tomar un baño. Sobre todo turistas catalanes visitan las pequeñas calas en verano; pero la temporada aún no ha comenzado. Las playas están vacías y los yates se quedan en los puertos.
Nos encanta el escenario único entre Llançà y la frontera francesa. No es tan grotesco como la franja directamente en el Cap de Creus, que Dalí calificó de “grandioso delirio geológico“, pero también aquí la Tramontana y la fuerza del oleaje han creado y marcado un paisaje espectacular. Desde el mar, se descubren esculturas que ningún artista moderno podría hacer mejor.

Costa Brava

 

Disfrutamos mucho esta excursión a lo largo de la costa. Desde el mar, también se abren nuevas perspectivas al monumento en honor de Walter Benjamin. Dani Karavan ha creado esta obra de arte con el nombre de Pasajes en Portbou; un homenaje impresionante al filósofo judeo-alemán.

Blancas crestas de espuma detrás del barco, gaviotas encima de nuestras cabezas, descansamos en la vuelta, disfrutando el sol de junio en la piel y soñando de días sin hacer nada – algun día…

Viaje en barca en la Costa Brava

3 Comments

  1. Pingback: Mar Mediterráneo - Saltando de una bahía a otra en la Costa Brava

    • Johannes
      Johannes says

      Hola Tardamos unas cuantas hores ya que hemos ido poco a poco y acostandonos a les playas depende del barco y del tiempo que tienes 😉

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