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Girona – amor a primera vista

Casas al lado del río

Para mucha gente Girona es solamente una parada en el viaje a la Costa Brava o Barcelona, pero Girona tiene mucho para ver, vale la pena visitar. Ya durante mi primera visita me enamoré de esta ciudad tan bonita y animada, llena de colores.

Besos al trasero

Empezamos nuestra recorrida en la puente Pont de San Feliu. De aquí se tiene unas vistas preciosas a las fachadas pintadas de colores vivos como naranja, amarillo y rojo, reflejadas en el río Onyar. Continuamos la ruta, paseando la estatua La LLeona en la Plaça de Sant Feliu, hacia el casco histórico. Según dicen, para ser un verdadero ciudadano, hay que besar el culo de la leona. El beso también prometa una vuelta pronto. Yo personalmente desisto de esta costumbre, porque estoy segura que, sin embargo, volveré muchas veces más.

Escultura de leona en Girona

La Lleona es el encuentro de los turistas. Todo el mundo intenta a besar el culo.

Baños del siglo XII

Seguimos la Carrer dels Calderers hasta la Pujada de Sant Feliu, una calle pequeña, que lleva hacia arriba. Aquí es un buen lugar para tomar algo. Fortalecido, pasamos la Basílica Sant Feliu y vamos a las Baños Árabes. La entrada solamente cuesta 2€ (estudiantes sólo pagan la mitad), una buena ganga.

Antiguos baños de los árabes

El patio de los Baños Árabes impresiona con su arquitectura histórica.

La bruja de la catedral

Después seguimos las escaleras a la derecha, hasta la parte detrás de la Catedral de Girona. Las vistas nos encantan. Deambulamos por los callejones hacia arriba, hasta los Jardines de la Francesa. Dentro del jardín hay bancos azules para relajar. A mí me encantan. En la fachada de la Catedral se puede encontrar un detalle particular: una gárgola en forma de una mujer, llamada la bruja. Según la leyenda, una bruja tiraba tantas piedras a las procesiones hasta que ella misma se fosilizó. En el jardín también comienza la ruta de la muralla, que dejamos para más tarde.

Los Jardines de la Francesa Girona

Hacemos una pausa pequeña en uno de los bancos azules y disfrutamos del silencio.

Juego de Tronos en Girona

Ahora salimos del jardín y vamos a la plaza delante de la Catedral. La Catedral de Girona fue construido en varias etapas durante el siglo XIV, XV, XVII y tiene la nave gótica más ancha del mundo. Bajamos las 90 escaleras que llevan a una plaza pequeña. La escalinata es la más grande en estilo barroco y fue escenario también para la famosa serie Game of Thrones (Juego de Tronos). Ofrecen también un tour con todos los escenarios del Juego de Tronos.

Cambio de perspectiva

La fachada de la catedral tiene mucha para ver.

Viaje por el tiempo

Abajo, andamos en la Carrer de la Força hacia el casco antiguo y la judería. Nos esperan calles estrechos y oscuros. Ahora entendemos por que Girona sirvió como escenario medieval. También nosotros nos sentimos como en otra época. La calle de la fuerza era desde 889 y 1492, 600 años, parte de la judería o Call.

Calle en el casco histórico

Nos sentimos un poco como en la Edad Media cuando vamos por los callejones oscuros del casco histórico.

Un poco de shopping

Seguimos todo recto, pasando tapas bars y restaurantes, hasta la Plaça del Vi y a la derecha cruzamos el río por la puente Pont de Pedra. En la otra parte de la ciudad giramos a la derecha a la Carrer de Santa Clara, siguiéndola hasta llegar a la próxima puente. Por supuesto, no podemos pasar las tiendas sin echar un vistazo a dentro. En Girona hay muchas tiendas pequeñas tan lindas.

Un supermercado pequeño en la calle

Nos encantan especialmente las tiendas pequeñas que venden frutas y verduras.

Puente de Eiffel

Vamos ahora a la derecha, pasando árboles con rosa flores, por la puente Pont de les Peixeteries, regresando a la otra parte de la ciudad. Girona tiene una gran cantidad de puentes que conectan ambos lados de la ciudad, separados por el río Onyar. La Pont de les Peixeteries fue construido por Gustave Eiffel y destaca por su roja estructura metálica.

Puente roja de Girona

La Pont de les Peixeteries impresiona por su roja estructura metálica.

La Rambla movida

Llegamos a la Rambla de la Llibertat. Aquí hay mucho jaleo. Paseamos por la Rambla y llegamos a la Pont de Sant Agustí. Cruzamos el río otra vez hasta llegar a la Plaça de la Independència. Por fin tenemos tiempo ahora para tomar un café con leche mientras que estamos observando la gente en la plaza.

Tomando café en la plaza

La Plaça de la Independència destaca por su tamaño y los arcos que bordean toda la plaza.

La puente más bonita

Después de nuestra pausa, volvemos por la Pont d’en Gómez, según mi opinión la puente más bonita de Girona.

Puente más bonita de Girona

De la Pont d’en Gómez se tiene unas vistas únicas a las casas de colores vivos.

Vamos arriba

De vuelta en nuestro punto de partida queremos explorar un poco más de la antigua muralla de la ciudad. De allí se tiene unas vistas increíbles al resto de los monumentos famosos, como por ejemplo la Basílica Sant Feliu, la Església de Sant Nicolau, el monasterio de Sant Pere de Galligants y los jardines y parques en medio. Existen muchísimas posibilidades de descubrir esta ciudad única. Lo mejor es ir siempre en derechura y averiguar todos los secretos escondidos por los callejones.

Sobre los techos de Girona

Vale la pena ir la escalada, ¡esta vista es preciosa¡

Hay que probar:

 

Tapas de  Zanpanzar

Helado de Rocambolesc

 

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